Pedro era un niño muy listo, a la edad de 6 años solo vivía y soñaba con tener sacos y sacos de canicas, no quería dinero,solo quería ser rico con miles de ellas, nadar en ellas como el tío gilito en sus millones de dolares pero con canicas, soñaba con tener una habitación de ellas donde poder divertirse, quería hundirse en ellas, nadar etre cada una y sentir su tacto, que para él en cada una era diferente, dependía de la vida que hubiera llevado también esta, se retaba incluso con niños mayores que él para así conseguir muchas más, ya que los mayores siempre apostaban fuerte.
Todo este arte de la captura masiva, le venía de su padre, gran hombre de negocios que ni tenía un minuto para él.. pero que cuando hacía acto de presencia en su habitación, una vez al mes como mucho, le dejaba algunos trucos para sorprender hasta a los más espabilados, aún no viendolo todo lo necesario que un niño de su edad necesitaba lo adoraba como si fuera un héroe de guerra que tuviera que luchar con su batallón para proteger a su país, en este caso el creía, o más bien le inculcaron que era para salvar a su familia.
Una vez en el juego buscaba siempre las canicas diferentes, ya que esas se cotizaban caras, las de colores llamativos y transparentes eran su debilidad..muchos enemigos se ganó el pobre Pedro solo haciendo lo que a él le gustaba, y siempre se le escapaba una tímida sonrisa mientras recogía sus trofeos después de amplias partidas que duraban tardes enteras sin casi oirse en aquel patio mas que voces de niñas jugando a la comba.
Un día consiguió tantas que ni en los bolsillos le cabían y mientras iba hacia casa, se le escapó una, una de las que más le costara ganar y que no podía dejar allí, así que fue corriendo a ver donde caía, esta cogió velocidad
y se precipitó por el paseo hacia la playa quedando presa entre varias rocas, se la veía brillar, pero no podía hacer nada ya que tenía las manos llenas de más canicas; decidió, preocupado, que tenía que dejar todas las demás en casa y volver después de cenar a por esa otra aunque le dio mucha pena abandonar el sitio por si luego no lo encontraba. Corrió como si de eso dependiera llegar antes a buscarla, tampoco sabía si su mamá lo iba dejar salir, solo sabía que de algún modo tenía que recuperarla (...)
Esta historia me suena! yo la vivo ya muy adelantada en el fotolog, pero yo pense que ya estaba casi acabda, ahora la vais a colgar aqui?? pues me pasare de vez en cuando hasta q llegue la parte en la q me quede...te visitare! un besoteee
ResponderEliminaraqui te dejo mi blog:
http://littlezings.blogspot.com
ay por fin paso y me encantoo debo decirte bienvenida al escondite mas lindo el blog donde todos hacemos creamos escribimos soñamos vivimos anhelamos un ssentir
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